La zarza ardiente

Hacía mucho tiempo que Moisés vivía lejos de Egipto, en la tierra de Madián. Allí tenía una familia y un trabajo sencillo y tranquilo: cada día salía a cuidar las ovejas de su suegro Jetro. Caminaba despacio por los caminos del desierto, guiando al rebaño hacia el agua y los pastos verdes.